El artículo “Not Dumb Creatures: Livestock Surprise Scientists with Their Complex Emotional Minds” discute cómo investigaciones recientes han revelado que los animales de granja, como cabras, vacas, cerdos y ovejas, tienen capacidades emocionales y cognitivas mucho más complejas de lo que tradicionalmente se pensaba.
Numerosos estudios muestran que este tipo de animales son capaces de experimentar una amplia gama de emociones, como la tristeza, la empatía y la alegría. Además, tienen una sorprendente capacidad para resolver problemas, comunicarse entre ellos y formar relaciones sociales. Los científicos destacan que estos descubrimientos desafían las ideas previas sobre los animales de granja, que durante mucho tiempo fueron considerados principalmente como seres de bajo intelecto, y subrayan la importancia de reconsiderar el trato ético que se les da.
Jean-Loup Rault, director del Instituto de Ciencias del Bienestar Animal de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, está empezando a ver el interés de investigadores que antes se burlaban de los estudios con animales de granja. Cuando presentó algunos de sus primeros hallazgos sobre la cognición del ganado en 2010 en la conferencia de la Sociedad de Neurociencia, que normalmente atrae a decenas de miles de asistentes, fue el único que tenía un póster sobre un trabajo con cerdos. «Ahora somos más», dice Rault, colaborador del Research Institute for Farm Animal Biology (FBN, Alemania), en los estudios sobre empatía porcina y falsos manzanos, «y la gente está cada vez más interesada en nuestro trabajo”.
Christopher Krupenye, psicólogo de la Universidad Johns Hopkins que explora la cognición en humanos y modelos animales más tradicionales como chimpancés y perros afirma que ignorar al ganado ha sido una “oportunidad perdida” por parte de la comunidad científica. Dice que las objeciones que se plantean ahora en el campo de los animales de granja le recuerdan la investigación sobre la cognición de los perros, que tuvo que luchar por su propio respeto hace un par de décadas, cuando aún estaba en sus primeros pasos como disciplina. «Los perros realmente han ayudado a la gente a ver que estudiar especies más allá de los primates y los roedores tiene mucho valor», dice. «Creo que la gente del sector ganadero está en una ola similar».

Leibnitz-Institut für Nutztierbiologie Dummerstorf
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Hasta hace poco, los científicos no tomaban en serio el trabajo en cognición con animales de producción. «Cuando asistí a mis primeras conferencias de investigación, la gente no entendía por qué estaba estudiando las mentes de los animales de granja», dice Christian Nawroth, biólogo conductual de FBN. ¿Por qué perder el tiempo si no va a mejorar la producción de leche o carne?, recuerda que le preguntaron. «No vieron el sentido”. Como mínimo, Nawroth espera que el trabajo dé a la gente un nuevo respeto por los animales que han sido ignorados durante tanto tiempo. Entrar en sus mentes expandirá la nuestra, dice. “Diferentes especies se rigen por reglas diferentes. Tenemos que ver el mundo no sólo como lo vemos nosotros, sino también como lo ven ellos”.

Como dice Jan Langbein, del FBN, los animales de producción no son criaturas estúpidas, tienen una rica vida emocional y propia personalidad.
Este artículo recoge la investigación realizada con animales de granja pero existen multitud de evidencias de inteligencia emocional y habilidades cognitivas en especies tan alejadas de nosotros como el pulpo. Todos estos descubrimientos deberían llevarnos, como sociedad, a un debate sereno sobre la situación en la que viven millones de animales debido a nuestro sistema de producción y consumo. Los animales son seres sintientes no solo en el plano físico, sino también en el emocional. Se ha demostrado que los animales de producción, en particular, pero no solamente ellos, poseen capacidades cognitivas muy desarrolladas y que tienen lo que conocemos como personalidad. No podemos, por tanto, negarles el derecho a una vida digna, y esta no es solo aquella en la que no existe o se minimiza el sufrimiento físico. Tienen derecho a una vida en la que poder expresar y desarrollar sus necesidades como especie y como individuos. Nos planteamos la cuestión de si hay vida inteligente más allá de la tierra, y pero desde la Fundación Apasos nos preguntamos cómo vamos a ser capaces de identificarla en el espacio si no somos capaces de verla en la tierra, junto a nosotros.
Link al artículo completo: https://www.science.org/content/article/not-dumb-creatures-livestock-surprise-scientists-their-complex-emotional-minds
Otras referencias sobre inteligencia animal: https://www.nhm.ac.uk/discover/octopuses-keep-surprising-us-here-are-eight-examples-how.html