Desde Fundación APASOS y la Asociación Protectora de Animales SOS Bilbao denunciamos la propuesta de ordenanza municipal de protección, bienestar y tenencia de animales de compañía que en junio presentó EUDEL con la intención de que sirviera de marco para las ordenanzas municipales que, obligatoriamente, deben ir adaptándose al nuevo marco normativo y que Bilbao ha asumido casi en su totalidad en su proyecto de ordenanza. El pasado día 27 de septiembre tuvimos la oportunidad de reunirnos con el concejal del área de salud de Bilbao (competente en la materia) para trasladarle nuestra preocupación y hacerles llegar nuestras propuestas de modificación del texto. La propuesta de EUDEL, ya asumida por el ayuntamiento de Bilbao, pretende limitar la responsabilidad de los Ayuntamientos a los animales de compañía perros, gatos y hurones, excluyendo al resto de animales domésticos, que abundan y pueden ser objeto de maltrato, abandono y tenencia no responsable y ademas pueden vivir y deambular en el casco urbano. Ya solo en el propio título de la ley encontramos la primera diferencia/choque con la ley vasca, que habla de animales domésticos (incluyendo a producción y renta).
Tras nuestra reunión con el concejal responsable del área de Bilbao, recibimos con estupor cómo el texto aprobado tras el periodo de alegaciones de los partidos políticos no ha subsanado las objeciones más relevantes que las organizaciones animalistas y partidos de la oposición plantearon y que los cambios introducidos han sido más bien un intento (vano) de pretendida escucha a las organizaciones ciudadanas. Esta ordenanza se encuentra en trámite de consulta pública hasta el 30 de diciembre, fecha límite para recibir las alegaciones de la ciudadania.
Así, el texto que se encuentra en trámite de consulta pública presenta modificaciones (excesos reglamentarios) de normativas superiores especialmente preocupantes en temas de maltrato, exigiendo en algunos casos «agresión» cuando la ley dice que también puede haber maltrato por omisión, llegando incluso a tipificar mal muchas infracciones para minimizarlas. Es incomprensible como incumplen de manera flagrante el texto de la ley de protección animal vasca, que sus propios partidos políticos redactaron y aprobaron en el parlamento vasco, modificando el apartado de infracciones atreviéndose a disminuir el número de infracciones graves (de 20 de la Ley Vasca a 15 en la ordenanza) y muy graves (pasan de 16 en la ley vasca a 15 en la ordenanza).
La ordenanza aprobada en Bilbao (recordamos que pendiente del trámite de consulta pública) Pretende, asimismo, eludir la responsabilidad municipal en asuntos tan relevantes como el control de la cría y la venta entre particulares, el bienestar de los animales en el espacio privado y la gestión de los gatos comunitarios, entre otros aspectos.
La ordenanza, así como la propuesta de EUDEL limita su actuación a la via publica, lo que va contra las leyes vigentes ya que ni la ley estatal ni vasca pretenden esa limitación. Así, el abandono de animales (de compañía) solo se contempla en la vía pública pero no en locales, (garajes, lonjas, txokos, pisos), terrenos…lo que puede dar lugar al desamparo de muchos animales, que como sabemos, son abandonados o sufren maltrato en esos espacios y ante lo cual, el ayuntamiento, pretende inhibirse.

Otra cuestión relevante en lo que se refiere al bienestar animal, en este caso de los perros, y a la convivencia con sus personas responsables, ha pasado inadvertida y es seguro que, de incorporarse este exceso reglamentario, la vida de nuestros perros va a verse seriamente perjudicada y es que se pretende que los perros vayan atados en todo espacio público. Hasta ahora las ordenanzas municipales diferenciaban en este aspecto entre el espacio público urbano y el natural, tal y como actualmente mantiene la ley vasca de protección de los animales de compañía. Bilbao, como ayuntamiento más relevante de Bizkaia y de Euskadi (por población), es la punta de lanza de las nuevas ordenanzas y, de ser aprobada tal y como pretenden, nos tememos que será el ejemplo que el resto de ayuntamientos seguirán. Por tanto, esta limitación se podría extender de tal forma que que la ciudadanía no podrá llevar sueltos a sus perros por el monte, por pistas, en la playa… (exponiéndose a multas) a menos que cada ayuntamiento determine cada una de esas zonas para ello, algo que ponemos en duda que ocurra pues la propia ordenanza pretende eximir a los ayuntamientos de la obligación de determinar lugares de esparcimiento (Art. 8 del borrador de ordenanza de EUDEL y de la ordenanza de Bilbao ).

Por todo ello, la APA SOS BILBAO ha presentado una batería de alegaciones al texto que esperamos hagan reconsiderar al equipo de gobierno su propuesta de manera que introduzcan los cambios necesarios para adecuar la ordenanza a los textos vigentes tanto estatal como autonómico.