AENOR suspende el sello de bienestar animal de la ‘granja de los horrores’
AENOR, la entidad de certificación que otorga sellos de calidad y bienestar animal, ha decidido suspender el sello de bienestar animal de Avícola Son Perot S.A., la empresa que gestiona la conocida como ‘granja de los horrores’, tras la difusión de imágenes que muestran condiciones inadecuadas para las gallinas, según informa elDiario.es. Estas imágenes, que fueron grabadas por las entidades de protección medioambiental y animal ARDE y Satya Animal, entre los días 21 y 29 de abril, fueron publicadas por elDiario.es, revelan prácticas de maltrato y hacinamiento que contravienen los estándares de bienestar animal establecidos.
La granja en cuestión, que se dedica a la producción de huevos, fue objeto de una investigación que expuso una serie de irregularidades graves. Las imágenes mostraban a las gallinas en condiciones deplorables, con espacios reducidos y falta de acceso a áreas adecuadas para su bienestar. Este tipo de situaciones ha suscitado un fuerte rechazo tanto en la sociedad como en las organizaciones que abogan por los derechos de los animales.
Recibimos la decisión de AENOR con satisfacción, pues es imprescindible que las entidades de certificación actúen de manera responsable y tomen medidas ante situaciones de maltrato. Es evidente que es necesaria una mayor supervisión y regulación en la industria de la producción animal para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Sin embargo, esta noticia reabre el debate sobre la efectividad de los sellos de bienestar animal y la confianza que los consumidores pueden tener en ellos. Debemos preguntarnos si estos sellos realmente garantizan un trato adecuado a los animales o si, por el contrario, son utilizados como una herramienta de marketing que no refleja la realidad de las condiciones en las que viven los animales.
En todo caso, la suspensión del sello de bienestar animal de la granja en Mallorca por parte de AENOR es un ejemplo de cómo la denuncia y la vigilancia pueden llevar a cambios significativos en la protección de los derechos de los animales. Agradecemos el trabajo de las organizaciones implicadas en destapar esta y otras situaciones similares que continuamente se producen en el interior de las granjas y centros de producción cárnica.

Imagen del interior de la macrogranja de Avícola Ballester.